Carisma
¿qué es Rogacionistas?
Voluntariado
Volunt. Rogacionista
Convocatoria a ayudar
Hogar Agr. San Agustín
ubicación
misión
características
Hogar Ob. Colombres
ubicación
misión
características
Sponsors
conózcalos
únase a nosotros

Beato Annibale Maria Di Francia
Annibale Maria Di Fracia nace en Messina el 5 de Julio 1851 de una familia de la nobleza ciudadana. Muy joven por inspiración divina, intuyó el primado de la oración en la pastoral vocacional, antes de descubrir el origen evangélico. Las palabras de Jesús: “La mies es mucha, pero los obreros son pocos “Rogad pues al Dueño de la mies,, para que envíe obreros a su mies” (Mt.9,37-38; Lc.10,2) se transformaron en la luz de su vida y manantial de su apostolado.

Desde su juventud sintió muy claro, la llamada al sacerdocio. Contemporáneamente crecía en él, el amor y el celo por la salvación de todas las personas, especialmente por los pobres y los necesitados. Después de recibir el orden sacerdotal (16.03.1878) se dedicó a la redención moral y espiritual de una de las zonas más pobres y degradada de su ciudad, el barrio Avignone (Messina – Italia) que había conocido, cuando aún era diácono, por un mendigo que encontró casualmente.

Fue en este barrio, transformado radicalmente por él, con su actividad apostólica que dio inicio a sus colegios (en 1882 el femenino, en 1883 el masculino) para acoger, solevar y formar “civilmente y religiosamente”, como él decía a la juventud más necesitada.

Atraído por su carisma se unieron a él hombres y mujeres que se comprometieron en el mismo apostolado. Así en 1887 fundó la Congregación de las Hijas del Divino Celo, y en 1897 la Congregación masculina, Los Rogacionistas del Corazón de Jesús, con la tarea de vivir y propagar el mandato de Jesús de la oración por las vocaciones poniéndose a servicio de los más pequeños y de los pobres, especialmente en tierras de misiones.

Sacerdote erudito y celante, cultivo y predico el amor por la palabra de Dios, a la Eucaristía, a la Virgen Maria, a los Santos Y a la Iglesia, manifestando particular devoción y espíritu de obediencia hacía el Papa y los Obispos, sucesores de los Apóstoles.

Compenetrado de la Compasión de Jesús por “la muchedumbre cansada y agotada, como ovejas sin pastor” (Mt 9,36), se dedicó con todo clase de medios para difundir el “rogate”, el mandato de Jesús de rezar al Dueño de la mies por el don de “buenos obreros”, considerándolo instrumento eficaz de evangelización y promoción humana. Sintió fuerte el deseo misionario. Quiso que esta oración fuera “universal”, implicando toda la Iglesia: Papa, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, consagrados y laicos. Su gran sueño se ha hecho realidad con la institución de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones por parte de Pablo VI (1964).

Terminó su vida terrena, vivida en el constante ejercicio heroico de las virtudes cristianas, el Iº de Junio 1927 en Messina (contrada Fiumara Guardia).

Es reconocido unánimemente como “verdadero padre de lo huérfanos” y como “autentico anticipador y celante maestro de la moderna pastoral vocacional”.

Juan Pablo II lo ha proclamado beato el 7 octubre 1990; y fue canonizado el domingo 16 mayo 2004.
Las dos familias religiosas por él fundadas, las hermanas Hijas del Divino Celo y los Rogacionistas, están presentes hoy en todo el mundo con su apostolado especifico: centros de espiritualidad vocacional y de difusión de la oración por las vocaciones, colegios de todo tipo y grado, centro de acogida, centro para portadores de minusvalidos, casas-familia para menores, para madres en dificultad, para ancianos, guarderías, centro sociales de acogida y atención de pobres y marginados, centro de nutrición y atención para la saluda, misiones, parroquias y santuarios.

La experiencia espiritual de Padre Annibal y su especial misión la con dividen también numerosos laicos, hombres y mujeres, que se comprometen a vivir el espíritu del “rogate” en la Iglesia, de forma privada o asociados. Entre las distintas asociaciones de laicos está la de las Misioneras rogacionistas, formada por mujeres que viven la consagración en la sociedad por medio de la profesión de los consejos evangélicos.

Sacerdotes, religiosos, hermanas, mujeres consagradas y laicos forman la Familia del “rogate”, comprometida a vivir y propagar la oración por las vocaciones y el amor al prójimo más necesitado. “La unión de oraciones por las vocaciones”, deseada por el mismo Padre Annibale, es la “casa común” de la Familia del “rogate”. A este pueden hacer parte todos los bautizados que se comprometan de forma estable a rezar por las vocaciones

Buscador

ingresar

Auspiciantes

Sea sponsor de nuestra obra

  Este sitio soporta

powered by .